Un instituto creado para tomarse en serio la continuidad de la memoria.
BackupME Institute nace en Fuerteventura como proyecto de investigación aplicada, antes incluso que como producto.
Fundado por Mario J. Pezzi, BackupME Institute parte del principio de que la memoria de una persona (su forma de pensar, hablar, argumentar) merece conservarse con el mismo rigor que se dedicaría a un archivo científico, no con la aproximación de un recuerdo digital.
La investigación, antes del producto
El método que sostiene cada producto nace de un trabajo de investigación autónomo, iniciado antes de cualquier producto comercial: un marco que mide cuán completo es un perfil psicológico antes de poder considerarlo fiable. Se basa en campos de estudio consolidados: lingüística computacional para reconocer el estilo de escritura y de habla de una persona, psicología de los valores para mapear sus prioridades morales, ciencia de las redes sociales para reconstruir sus vínculos significativos.
Un proceso de validación antes de cada lanzamiento
Ningún producto llega al público sin pasar por un proceso de pruebas y validación con voluntarios. Rige el mismo principio del marco de investigación: declarar un límite antes del lanzamiento, no descubrirlo después con una persona real implicada.
¿Eres investigador o profesional?
BackupME Institute está abierto a colaboraciones con universidades, centros de investigación e instituciones culturales.
El marco que sostiene cada producto nace de un trabajo de perfilado psicolingüístico y conductual, no de un modelo del cerebro: no hacemos afirmaciones neurocientíficas o metafísicas sobre qué es la conciencia, porque ninguna evidencia científica actual las respaldaría. Lo que medimos es observable y verificable: cómo escribe y habla una persona, las decisiones que toma, los vínculos que mantiene en el tiempo.
Para ello, el método se apoya en herramientas ya validadas en la literatura, no inventadas por nosotros. La dimensión lingüística se basa en la estilometría forense (los mismos principios que usaron Mosteller y Wallace para atribuir los Federalist Papers) y en un análisis léxico estructurado al estilo LIWC. Las prioridades morales de una persona se obtienen siguiendo la teoría de valores de Schwartz, con herramientas derivadas del PVQ-RR. Los patrones argumentativos se clasifican con los esquemas de Walton, los estilos de decisión con el modelo GDMS de Scott y Bruce, los sesgos cognitivos recurrentes con la taxonomía de Kahneman y Tversky. Las emociones se ubican en el circumplejo de Russell (valencia y activación, no una etiqueta genérica) y se regulan según las cinco familias de Gross. Los vínculos significativos se reconstruyen como un grafo ponderado, siguiendo el análisis de redes sociales de Granovetter. Todo confluye en un análisis temático inspirado en Braun y Clarke, con un criterio de saturación tomado de la teoría fundamentada: cuando el material nuevo ya no aporta nada relevante, la categoría se considera saturada.
Quien colabora con nosotros como investigador trabaja sobre esta estructura: calibrar los umbrales de saturación categoría por categoría, validar la solidez de las herramientas sobre corpus reales, tratar fuentes de calidad desigual sin sobrestimar un perfil, medir la coherencia narrativa de una persona a lo largo del tiempo (identidad narrativa, en el sentido de McAdams). No es consultoría teórica: es verificación empírica de un método que declara sus propios límites antes de usarse, y los actualiza cuando la investigación lo exige.
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Cuéntanos quién eres y qué podrías aportar al método: respondemos a cada candidatura personalmente.
