Un perfil construido con rigor, no un truco de lenguaje.
Detrás de cada conversación hay un trabajo preciso de recogida y verificación. No generamos un personaje plausible, construimos el perfil más completo posible.
Recogida
Textos, grabaciones de voz, respuestas a preguntas específicas: toda fuente que la persona (o quien la represente) decide compartir pasa a formar parte del perfil.
Perfilado psicolingüístico
Analizamos vocabulario, estructura de las frases, temas recurrentes y posturas morales para identificar los rasgos que hacen reconocible una forma de expresarse, no solo las palabras usadas.
Verificación de completitud
Cada perfil se mide respecto a cuánto material se necesita para ser fiable: cuando falta demasiado, lo decimos, no rellenamos los huecos al azar.
Construcción del modelo
El perfil verificado entrena o guía un modelo de lenguaje dedicado, nunca compartido entre personas distintas.
Activación con consentimiento
El modelo permanece inactivo hasta que quien tiene derecho a decidir (la propia persona, o quien la represente según nuestras normas de consentimiento) autoriza su uso.
Este proceso nace de un marco de investigación interno que mide cuán completo es realmente un perfil antes de considerarlo fiable. Los detalles técnicos quedan reservados al trabajo de nuestros investigadores, pero el principio es público: nunca publicamos un eco que sepamos más pobre que la persona real.



